Empresas

Bienvenida, canciller Merkel

German and EU flags in Berlin, Germany, by the Bundestag, or German Parliament.

Los presupuestos de Alemania para el año 2014 contienen una partida cuanto menos interesante. Se trata de 1.000 millones de euros destinados a conceder créditos a pequeñas y medianas empresas españolas, un paquete económico que se enmarca en la determinación del Gobierno alemán por luchar contra las altas tasas de desempleo – sobre todo el desempleo juvenil – en los países del sur de Europa.

En concreto, el Gobierno alemán podría dar luz verde para que el banco nacional para el desarrollo, el KfW, inyecte más de 800 millones de euros a la economía española aprovechando los bajos intereses de los alemanes. Esta inyección de capital es fundamental para la reactivación económica en nuestro país, puesto que si las empresas no pueden acceder al crédito, éstas no pueden invertir y contratar personal.

Esta medida podría haber sido fruto de la reunión que mantuvieron el mes pasado los ministros de economía de España y Alemania, de la que ambos ministros salieron muy contentos y en la que se acordó que los alemanes ayudarían a España a combatir el paro juvenil.

Por supuesto este jugoso paquete de dinero aún tiene que ser aprobado por el Parlamento germano, pero de confirmarse la noticia Merkel ganaría simpatía en la Europa mediterránea, que la mira con recelo por su obsesión con la austeridad. A Merkel le interesa ganarse esta simpatía de los europeos, puesto que son estos los principales consumidores de productos alemanes.

¿Pretende Merkel convertirse en la Marshall del siglo XXI, tal y como apuntan en la prensa alemana?