Economía

Argentina al borde de la crisis

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El 2001 se recuerda como un año complicado para Argentina, la suspensión de pagos y el conocido como “Corralito” son una pesadilla que aun recuerdan muchos argentinos y que podría estar a punto de repetirse si el Gobierno no llega a un acuerdo con un pequeño grupo de acreedores con los que tienen créditos de los llamados “fondos buitre”.

El plazo para el pago concluye el 30 de julio y la realidad es que las arcas del Estado argentino no tienen el dinero para hacer el pago, sin embargo, los acreedores quieren recuperar sus inversiones. El objetivo del Ejecutivo es llegar a un acuerdo para los pagos, de lo contrario se entraría en otra suspensión de pagos.

Las negociaciones, hasta el último momento

El ministro de Economía argentino ha decidido esperar hasta el día del vencimiento de los pagos para poder promover un acuerdo, de hecho, aunque la fecha se cumplía el 29 de julio, las negociaciones aun seguirán en la jornada del 30 de julio.

Eso sí, desde el Ejecutivo son optimismas hacia alcanzar un acuerdo, en parte, porque es lo que ellos mismos quieren, por varios motivos, en parte, porque también la juez también ha mostrado su falta de interés en que se produzca un nuevo Corralito.

De no llegarse a un pacto entre las partes, tampoco los inversores de los fondos buitre saldrían muy beneficiados, pues los 1.500 millones de dólares que solicitan quedarían en una especie de limbo de fechas, y no tendrían plazo concreto para ver el dinero. Por supuesto, ello también repercutiría en la ciudadanía y dañaría a la débil economía argentina.

¿Podría la crisis argentina influir en la economía española?

Salvo los casos puntuales de empresas, tanto organismos como economistas ven pocas posibilidades de que de producirse una situación de impagos en Argentina ello tuviera repercusión en otras economías internacionales ya que su indicencia es mínima en la economía mundial.

De las empresas españolas, la más importante es Repsol, que lleva varios años trabajando en Argentina y, en la actualidad el país tiene una deuda del 85 millones con la petrolera, los fondos buitre trataron de impedir que Repsol recibiera su dinero, pero el juez Griesa, que lleva el caso autorizó la compra.