Vivienda

Alternativas al alquiler y la propiedad: cooperativas de uso

En momentos de crisis mirar otras alternativas a los modelos habitualmente usados es algo casi natural. En nuestro país estamos habituados a considerar la vivienda bajo dos opciones: propiedad o alquiler. Por supuesto que no son las únicas posibles, y en otros países existen modelos que funcionan con mayor o menor éxito. Por supuesto que eso no quiere decir que esas experiencias sean trasladables por sí mismas.

En estos días se está hablando de implantar en nuestro país, o al menos intentar seriamente, el modelo de cooperativas de uso. Las formas que se aplican hoy día en el mundo son diversas, pero el modelo de los países escandinavos parece ser el que más atención está llevando.

En Dinamarca y Noruega (aunque también en otros países), el modelo de cooperativas de uso se viene implantando desde hace varias décadas. Es un estado intermedio entre el alquiler y la propiedad. La vivienda es de propiedad de la cooperativa, y el uso se cede de por vida al cooperativista, que incluso puede dejar a sus descendientes ese derecho de uso. Todos los meses abona una cuota cuyo monto es inferior a un alquiler normal, pero nunca adquiere la propiedad del bien.

En el momento de la entrega de la vivienda el cooperativista debe abonar una suma, que si bien es importante, no es inaccesible. Trasladando un poco la experiencia de Noruega, y muy a grandes rasgos la entrega sería tal vez de unos 15 mil euros, y la cuota mensual de aproximadamente 300 euros. Esta cifra podría ser devuelta al cooperativista cuando deja el bien. Igualmente las variantes del modelo son muchas, esto es sólo un ejemplo aproximado.

En post siguientes veremos experiencias similares en otros países.

Imagen: flickr.com