Vivienda

Alquiler con opción a compra (II)

En un post anterior analizábamos en que consiste este tipo de negocio, y cuáles ventajas presentaba para el inquilino. Veamos ahora las ventajas para el propietario.

En el momento de hacer el contrato, generalmente se recibe una suma de dinero, y mes a mes, un arrendamiento superior al del mercado. Es una excelente forma de asegurarse una venta, a un precio y plazo ya establecido. En un mercado como el actual, eso es un objetivo pocas veces alcanzado. Se conservan las ventajas impositivas durante el período de alquiler. Recién al momento de hacer la escritura de la venta, se abona el tributo por el dinero adelantado inicialmente.

¿Pero qué sucede si una de las partes decide no hacer uso de la opción?

Si es el propietario quien decide, llegado el plazo, no concretar la venta, debe devolver el dinero que se pagó por la opción. Por supuesto que no es lo que el inquilino espera que suceda, pero recupera del dinero, lo que no es poco.

Si es el inquilino quien renuncia a este derecho, por supuesto que pierde la totalidad del monto abonado. Hay que tener en cuenta que esta hipótesis no es tan poco frecuente, ya que llegado el plazo puede ser que no consiga financiación para concretar la compra. Para el propietario, si bien no es el resultado planificado, las cosas no salen tan mal. Ha recibido un dinero adelantado, y sobretodo un alquiler mayor al que normalmente hubiera obtenido.

Este tipo de contrato no se limita a privados, ya que el gobierno actualmente lo incluye para las Viviendas de Protección Oficial (VPO).

Fuente: economia.es.msn.com | Imagen: aquispain.com