Economía

Alemania pone freno a su positivismo

La crisis hace estragos hasta en los países que se consideraban más fuertes y resistentes, como es el caso de Alemania. A principios de este año, el Bundesbank, la entidad emisora alemana, preveía que la economía germana crecería alrededor de un punto porcentual. Sin embargo, ahora corrige sus previsiones rebajando esa cifra hasta el 0,7% del Producto Interior Bruto (PIB). Además, hay que destacar que las previsiones para 2013 son, si cabe, aún más negativas: si bien no hace demasiado que el Bundesbank auguraba un crecimiento del 1,6% para el año que viene, ahora cambia de opinión y prevé un crecimiento de tan sólo el 0,4%. Las buenas perspectivas económicas para Alemania se harán esperar hasta 2014, cuando se espera que el crecimiento roce el 2% del PIB, unas previsiones que se asemejan bastante a las realizadas por la OCDE para España.

El Bundesbank habla también de las cifras del desempleo: en concreto, avisan de que el paro podría llegar al 7,2% en el próximo año, un año que muchos ya describen como peor que este 2012. Las razón que el Bundesbank alega al presentar estos datos es que la situación económica de algunos países de la eurozona (en clara alusión a los países de la periferia como Grecia, Italia, Portugal, España o Irlanda) crean una atmósfera de incertidumbre que repercute negativamente en el crecimiento de la economía alemana. Ante esta situación, arguyen que la receta para trampear este delicado momento pasa por aumentar las exportaciones fuera de la zona euro, en particular a economías emergentes como Rusia o China.